Este blog tiene la finalidad de promover la lectura de la narrativa universal, a fin de utilizarla con alumnos de bachillerato. Se encontrarán referencias, reseñas, análisis y comentarios de libros que me han gustado, me han hecho reflexionar o me han marcado y que quiero compartir...

miércoles, 1 de abril de 2015

Frankenstein

Frankenstein, or, the modern Prometeos, es el título completo de la obra de Mary Shelley (sí, una mujer). Lo publicó en 1818, tras una reunión con otros escritores, incluyendo a su esposo y el poeta Lord Byron, en un castillo. Este poeta retó a los demás a crear un cuento de terror y el de Mary, pasó a la historia.
Es una lástima que se haya abandonado la costumbre de publicarlo con el título original. Las producciones televisivas y cinematográficas (de entre las cuales, jamás pude encontrar una que me gustara o le hiciera justicia a la historia original), han hecho muy popular al personaje creado por Víctor, el científico que quiere desafiar la mortandad, trayendo a la vida a los seres humanos. Pero precisamente, cuando hablamos de Frankenstein, aquellos que hemos leído la obra, sabemos que el verdadero protagonista no es el monstruo, sino su creador. Él es el "moderno Prometeo", el que juega a robarle el fuego a los dioses y luego es castigado por ellos. Y creo que es una alegoría excelente, porque en la novela, justamente Víctor juega a ser Dios, y a hacer lo que solo Dios puede hacer: dar vida. Y por ello es castigado.
Pero también es una representación de lo que somos todos los seres humanos: seres imperfectos, inacabados, largados a la existencia sin herramientas, tratando de combatir el horror de la soledad, mientras nuestro Dios, está allí, lejano, y no parece responder a nuestras preguntas.
Se la considera también como una de las primeras obras importantes del género ciencia ficción y Mary se basó en investigaciones científicas contemporáneas a su historia, que decían de la capacidad de la electricidad para traer de nuevo a la vida. 
Con respecto al cine y la televisión, voy a mencionar solamente una miniserie de dos partes, que a mi entender, es lo más fiel al libro que he encontrado:  me refiero a Frankenstein, lanzada en  2004 en Estados Unidos, dirigida por Kevin Connor y que cuenta en su reparto con la participación de Donald Sutherland. El monstruo de Frankenstein está muy lejos de ser el horror estético que describe la novela, pero al menos no agrega nada que esta no tenga, como ser el personaje de Igor, que jamás salió de la pluma de Mary Shelly y que hace su primera aparición en una versión de 1931. En esta, no lo encontramos, y por suerte.

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